La nómina por las nubes: y se preguntaran
ustedes ¿y esto que es? ¿Es que se ha
acabado la crisis? ¿Es que volvemos a “atar los perros con longaniza y vuelve a
ser ancha Castilla”? por desgracia no es así, tenemos que seguir apretándonos
el cinturón por algún tiempo.
La nómina por las nubes es el título de este blog
que va a versar de una nueva modalidad de gestión que está cambiando la
mentalidad de las Empresas y Organizaciones
y que muy probablemente derive en un nuevo perfil de profesionales del sector, Graduados Sociales y
Asesores de Empresas, a la hora de ofertar servicios. Esta nueva forma de
gestionar, online, muy bien podría
denominarse, la gestión itinerante.
Antes de continuar me van a permitir que me
presente, soy un Graduado Social veterano que ha dedicado toda sus carrera
profesional (desde 1976) primero, a analizar y desarrollar herramientas para
facilitar la confección de la nómina y más tarde, siguiendo una evolución
paralela con las nuevas tecnologías, convertir esas primitivas herramientas, en
un auténticos sistemas de gestión.
Es mi intención no salirme en lo posible del tema
que le da título al blog, que no es otro que la forma de gestionar la nómina en
la “nube” a través de internet, mediante un lenguaje cotidiano, evitando en lo
posible los términos técnicos que puedan descolocar al lector que no esté
familiarizado con los mismos.
La “nube”, en realidad, no es una novedad. Muchos
de ustedes seguro que llevan tiempo utilizándola para subir y compartir documentos y para salvaguardar las copias de seguridad
de su información, bien personal o la de su sistema de información local. En
este caso, la nube no es nada más que un almacén de información, en un lugar
distinto, que nos proporciona un proveedor (el dueño del almacén) de forma gratuita
o pagando por el servicio.
La experiencia me dice que no tenemos ningún
inconveniente en utilizar este servicio. Aprovechamos nuestros ordenadores y
nuestra conexión internet para tal finalidad
y tenemos la seguridad de tener nuestros datos a buen recaudo, ademas de poder acceder a los mismos desde cualquier
lugar del mundo y con cualquier dispositivo mediante una conexión internet.
La “nube”, en una segunda vertiente, mucho más novedosa, permite albergar software
(programas, aplicaciones y sistemas) de manera que podríamos realizar gestiones
desde cualquier dispositivo (ordenador portátil, tablet, teléfono móvil) o
desde nuestro propio ordenador local, que para esta situación, tan sólo sería
uno de nuestros vehículos para realizar la conexión al escritorio remoto de
nuestras aplicaciones en la “nube”.
Mientras no tenemos reparo alguno en dejar las
copias de nuestros datos en la nube (eso nos proporciona seguridad), no somos
tan proclives a la hora de subir a la
nube nuestro programa de gestión de nóminas, seguramente, por que dejamos de tener físicamente los
datos de las empresas y trabajadores y toda la información resultante de la
gestión. Ya no tendíamos los datos actualizados en nuestros ordenadores locales
y eso nos causa inseguridad y con razón.
Aquí nos encontramos la primera barrera para tener
la
nómina por las nubes. Superar este primer escollo y en mi opinión el
único, no es cuestión de cambio de mentalidad y volverse más confiado, la
cuestión es más de exigencia al proveedor de nuestro programa de gestión laboral en la
nube.
Un “espejo”
del programa offline en nuestro
ordenador local, que nos permita visualizar
e imprimir toda la documentación
actualizada como garantía de posesión de los datos, acabaría con nuestros
miedos a gestionar la nóminas en la nube. Pues bien, ya tenemos los títulos de algunas
de las entradas que van a ir configurando los contenidos de este blog:
· Espejo del programa de
nóminas en local como garantía, offline, de posesión de los datos.
· Exigencias contractuales y garantías del proveedor
de la nube.
· La portabilidad de la información como base de la transparencia del proveedor
de la nube.
· La gestión itinerante como modelo de gestión de la nómina en la nube.
· La seguridad de la
información en la nube y garantía jurídica de los datos de carácter personal
Si somos capaces de superar esta primera y única
barrera, y el secreto está en la elección de un buen proveedor de la nube, me atrevo a asegurar que a partir de
ahora todo son grandes y valiosas ventajas, es más, ejecutar programas,
aplicaciones y sistemas informáticos en la nube, es una clara tendencia de
Empresarios, Organizaciones y de la Administración Pública
en la actualidad, tendencia, que se ha acentuado últimamente por la necesidad
imperiosa de reducir cargas, que digo reducir, llevarlos a la mínima expresión
como consecuencia de estar estructurados en una profunda crisis.
Algunas de las grandes ventajas de gestionar la
nómina en la
nube son las siguientes:
1.
Económicos.
En la nube se ofrece el software como servicio (SaaS), se paga por el uso de la
aplicación por lo que no hay que comprar programas ni sistemas operativos. En
la cuota va incluido el almacenamiento de los datos en los servidores, las
copias de seguridad, actualizaciones permanentes de nuevas versiones y el mantenimiento tanto del
programa como de sistemas operativos y del equipamiento.
2.
Tecnológicos.
Un buen proveedor siempre dispondrá de la
infraestructura más novedosa, los sistemas operativos más actuales, las
aplicaciones estarán actualizadas a la última versión, permitirá la escalabilidad
en función del crecimiento del negocio,
en definitiva, ofrecerá posibilidades de servicio a su cliente impensables de
obtener (relación calidad precio) con
los equipamientos y la forma de gestión
tradicional.
3.
Seguridad física y
jurídica de la información.
Un buen proveedor siempre aplicará las últimas
técnicas disponibles relacionadas con la seguridad de la información,
disponiendo de sistemas con las mejores condiciones de redundancia que reduzcan
a la mínima expresión la posibilidad de cortes
en el servicio o pérdida de información y ofrecerá la máxima seguridad jurídica
relacionada con los datos de carácter personal.
4.
Productividad.
Trabajar en la nube significa poder acceder y
gestionar la información online, desde cualquier lugar del mundo, en cualquier
momento y desde cualquier dispositivo que permita una conexión mediante
internet. También permite que varios usuarios puedan trabajar, sobre el mismo o
diferente recurso, al mismo tiempo, mejorando la productividad y fomentando la
comunicación.
En definitiva, si tuviera que resumir en pocas
palabras que es lo mejor de gestionar
en la nube, diría, sin género de duda, que es la libertad de acción.
Menores cargas; más agilidad; versatilidad;
seguridad; y sobre todo, tiempo, van a ser los mejores activos, que van a
permitir buscar la excelencia. En estos momentos que vivimos, no basta con hacer las cosas muy bien, que también, hay que hacerlas ya y ofrecer los resultados al
instante. Hay que pasar de “mastodonte” a “liebre”.
Empresarios, Organizaciones, incluso la Administración,
cada vez en mayor porcentaje, están migrando sus sistemas de gestión a la nube.
Por el contrario los profesionales de la gestión laboral son más reacios por miedo a perder la “posesión” de sus datos y prefieren
gestionar desde sus despachos con estructuras tradicionales muy costosas.
Sin embargo vengo observando últimamente
una clara tendencia de los más jóvenes,
que se plantean el ejercicio libre de la profesión en el complicado mundo de la nómina y el asesoramiento laboral,
que tienen muy claro, que es en la “NUBE” donde está su futuro más próximo y
posiblemente su éxito.
El nuevo
perfil del los Graduados Sociales y Asesores de Empresas, rompe con el
estereotipo tradicional: el despacho como único punto de atención al cliente;
necesidad excesiva de personal; grandes inversiones en infraestructura y
mantenimiento; cambios constantes; excesivos gastos generales, y se asemeja más
al modelo de gestión itinerante, sin
lastre, sin ataduras, para poder subir y gestionar con facilidad la
nómina por las nubes.
Mi agradecimiento a las lectores.
Un cordial Saludo, JMD.